Max Barrera, presidente del directorio de Empresa Portuaria Iquique
En entrevista con La Estrella de Iquique, nuestro presidente, asegura que el Puerto de Iquique tiene potencial para convertirse en el mejor del norte de Chile, pero que ello exige infraestructura, seguridad, eficiencia y una estrategia regional de largo plazo.
Por Rodrigo Longa Terán, Estrella de Iquique
Max Barrera, presidente del directorio de la Empresa Portuaria Iquique, cree que asumió el cargo en un momento clave para el futuro logístico de Tarapacá. El abogado y dirigente gremial histórico de la Asociación de Usuarios de Zofri, analiza lo que será su rol a cargo del puerto de Iquique. Plantea que la región debe prepararse para una etapa decisiva, marcada por la próxima concesión portuaria, el rol de Zofri, el corredor bioceánico, la seguridad en la cadena logística y la necesidad de una visión regional de largo plazo.
Advierte que el puerto tiene el potencial de transformarse en el mejor del norte de Chile, pero que para lograrlo se requieren obras, coordinación público-privada, cambios normativos y una nueva mirada sobre el desarrollo de Iquique.
¿Cómo ha sentido su llegada a la presidencia de Empresa Portuaria Iquique?
Lo asumo desde una doble perspectiva: es un honor que, después de muchos años, se nombre a un iquiqueño como presidente del puerto, porque reconoce que en la ciudad existe capacidad para dirigir una empresa tan importante.
Pero también es una gran responsabilidad, ya que este puede ser el período más relevante de los últimos 30 años para el Puerto de Iquique. En esta etapa se definirá la próxima concesión, que regirá entre 2030 y 2060, por lo que el desafío no es solo portuario, sino también para Iquique y toda la región.
Ya fui director de EPI entre 2011 y 2014, y hoy veo pocos cambios estructurales. Ha aumentado el movimiento de carga, pero siguen pendientes avances importantes en infraestructura y proyección.
¿El Puerto de Iquique está preparado para competir con otros terminales del Pacífico?
El Puerto de Iquique tiene potencial para competir con otros terminales del Pacífico, pero requiere obras imprescindibles. Para ser atractivo a la navegación internacional debe ofrecer eficiencia en los tiempos de transferencia, seguridad para la carga y precios competitivos.
Hoy hablamos mucho del corredor bioceánico, pero la verdad es que todavía no tenemos la infraestructura adecuada para responder a ese volumen de carga.
Por eso se necesita cambiar la visión tradicional del puerto y avanzar hacia un gran proyecto logístico regional, que integre puerto, Zofri, caminos, áreas de respaldo y mejores conexiones. Esto debe ser una política regional de desarrollo logístico para Tarapacá, con inversión del Estado y participación decidida de las autoridades regionales y comunales.
Durante años se ha dicho que el puerto y Zofri son motores regionales. ¿Qué falta para que funcionen como una sola cadena logística?
Exactamente eso: falta que funcionen como una sola cadena. Puerto y Zofri son dos motores, pero hoy cada uno va por su lado. Para que trabajen coordinadamente se requieren mejores condiciones de infraestructura, conectividad y operación.
La comunicación terrestre entre el puerto y Zofri es pésima. Los camiones con contenedores pasan por zonas sensibles de la ciudad, como el área financiera, generando deseconomías para Iquique. Por eso se necesitan conexiones directas, mayores áreas de respaldo y nuevas vías de salida.
Si queremos atender un corredor del tamaño de Brasil, no podemos seguir pasando carga por el centro de la ciudad. También se requieren cambios en legislación aduanera, para que los usuarios de Zona Franca puedan operar de manera más directa y eficiente con Aduanas. Hay que pensar en el 2060 y dejar de mirar por el retrovisor.
¿Usted ha sido crítico del modelo actual de Zona Franca. ¿Cuál es el principal problema y cómo se cruza esto con la seguridad y el futuro de Tarapacá?
El sistema fue diseñado para el comercio de los años 70, cuando no existía el comercio electrónico y el movimiento de contenedores era incipiente. Hoy plataformas como Mercado Libre, Temu o Alibaba conectan directamente al fabricante con el consumidor, por lo que Zofri debe transformarse en un centro logístico de distribución.
También debemos entender que la logística implica seguridad. No solo hablamos de narcotráfico o contrabando, sino de carreteras seguras, pasos fronterizos eficientes y Aduanas capaces de atender en tiempos razonables.
Hoy no estamos preparados plenamente para ese rol internacional. Desde el puerto queremos impulsar una preparación real para atender el corredor bioceánico con mejores condiciones de tiempo, precio y seguridad.
Me preocupa la falta de coordinación de autoridades, la burocracia, la infraestructura insuficiente y la pérdida de competitividad. Este no es solo un problema del puerto, sino de Iquique y la región. Tenemos un puerto con potencial para ser el mejor del norte de Chile y debemos transformarlo en realidad.
¿Qué ciudad-puerto imagina usted en 20 años más?
No quiero dar una respuesta a esto porque me parece que no es una visión individual. Esto va a tener que ser un diseño regional que nosotros vamos a ayudar a empujar, pero tiene que ser un diseño que comprometa a todas las fuerzas vivas de la región y especialmente a todas las autoridades. Tenemos un puerto que potencialmente es el mejor del norte de Chile y que tenemos que ayudar a que esa potencialidad se transforme en realidad.
Fotografía: Rodrigo Longa, Estrella de Iquique


