Resiliencia logística
Rubén Castro Hurtado, gerente general de Empresa Portuaria Iquique
Bolivia es un cliente relevante del Puerto de Iquique, por eso, cuando las rutas bolivianas se ven afectadas, las consecuencias se sienten inevitablemente en la zona portuaria. Siete semanas de bloqueos en carreteras del vecino país han puesto a prueba la capacidad de respuesta de nuestra institución y de toda la comunidad logística regional. En ese contexto, el desafío fue actuar con rapidez y coordinación para mitigar los impactos negativos de la congestión.
En Empresa Portuaria Iquique lideramos un plan de contingencia coordinando con la Dirección Regional de Aduanas y con el concesionario Iquique Terminal Internacional (ITI), además del concurso y participación del gremio del transporte. La medida específica consistió en la habilitación temporal de 10.000 metros cuadrados en el sector ex astillero Marco ubicado al interior del recinto portuario, lo que nos ha permitido descomprimir el terminal y dar continuidad al flujo del comercio exterior de Tarapacá.
El Servicio de Aduanas dispuso a un equipo de profesionales para agilizar las autorizaciones tendientes a emitir la resolución que permitió la habilitación del área, reflejando una vocación colaborativa que se hizo extensiva a todos los actores de nuestra comunidad logística. Esa capacidad de articulación es, precisamente, uno de los activos más valiosos con que cuenta el Puerto de Iquique. Esperamos la pronta normalización de las actividades comerciales con el vecino país.
En cuanto a cifras, los resultados de mayo de 2026 ilustran con nitidez este escenario dual. Por una parte, el tránsito boliviano cayó 17% respecto del mismo mes del año anterior, efecto directo e inevitable de las interrupciones viales. Por otra, el Puerto cerró mayo con 324.347 toneladas movilizadas, un alza de 5% interanual, mientras los TEUs alcanzaron 40.883 unidades, incremento de 7%. El Terminal Multioperado creció 24% en el mes y prácticamente duplicó su tonelaje en el acumulado enero-mayo. El tránsito hacia países distintos de Bolivia subió 34% mensual y 478% en el acumulado anual, cifras que hablan por sí solas del dinamismo del Terminal Molo.
Estos números confirman algo que hemos construido con convicción: la diversificación de cargas es el mejor antídoto frente a la volatilidad. Un puerto que diversifica es resiliente. Y es esa resiliencia la que sustenta el proceso de licitación para la concesión 2030 del Puerto de Iquique, que seguimos diseñando con visión de largo plazo. Por lo pronto, seguiremos monitoreando Bolivia y adoptando las medidas necesarias, con el compromiso logístico con Tarapacá que nos define.


